22300,Barbastro Prisiones habilitadas de las Capuchinas y las Claras (Barbastro) AudioGuía

Localización
Estás a km


Galería


Descripción
En la C/San Miguel, número 26, está el Convento de Las Capuchinas que fue utilizado como cárcel en los años de la IIª. República. Su función como prisión continuó con la victoria franquista y allí se recluyó a miles de soldados republicanos entre 1938 y 1944. Junto a los presos españoles convivieron cientos de prisioneros de nacionalidades diversas que habían sido apresados por la Guardia Civil en los Pirineos, mientras trataban de huir de la Francia ocupada por Hitler. Fundamentalmente los presos eran franceses aunque hubo un número importante de judíos holandeses, polacos, alemanes y franceses. También había soldados de Canadá, La población de mayor edad todavía recuerda el paso de prisioneros capturados en Francia por las Capuchinas pero lo que no se conocía hasta la fecha es que, esta prisión habilitada, fue un centro de detención de exiliados. Una investigación realizada por el historiador barbastrense José María Mur, y tutelada por el profesor, también de Barbastro, Juan Carlos Ferré, ha rastreado 9.000 documentos en el Archivo Histórico Provincial de Huesca (expedientes de la A hasta la G) y ha conseguido poner nombre y origen a 733 presos internacionales, hasta ahora anónimos. A los 9.000 documentos conservados en el archivo citado, hay que sumar otros 25.000, todavía por estudiar, que fueron llevados a la cárcel de Huesca y que ahora se encuentran en la cárcel de Zuera, donde fueron llevados tras clausurarse  la prisión altoaragonesa. El Convento de Las Claras de Barbastro, fue habilitado como prisión de mujeres en el año 1938. Dependiente de la Prisión de las Capuchinas de Barbastro tuvo una capacidad de hasta 500 presas. Esta prisión se cerró definitivamente en agosto de 1943. De este convento no queda nada en la actualidad porque su espacio ha sido ocupado por bloques de viviendas. En los años álgidos de la represión (1938 -1941) en Barbastro, en las dos prisiones, llegó a haber alrededor de 1.700 presos, 1.100 hombres y 600 mujeres. Barbastro se convirtió en un presidio, pues no hay que olvidar que sus vecinos y vecinas apenas superaban los 7.500.